Los plantones son más vulnerables durante la primera y la segunda semana tras la germinación. Esto se debe a que acaban de brotar y son especialmente susceptibles a las inclemencias del tiempo, así como a plagas y enfermedades. Para que un cultivador tenga una temporada de cultivo exitosa y una cosecha abundante al final de la misma, debe ser consciente de los problemas a los que podrían enfrentarse sus plántulas y tener los conocimientos suficientes para manejar los problemas de las plántulas de cannabis.
Al ser proactivo en la gestión de los problemas de brotación, el cultivador protege sus plantas jóvenes de los daños que podrían sufrir por el ataque de plagas y enfermedades, al tiempo que garantiza la rentabilidad de las inversiones realizadas.
¿Qué son las plántulas?
Las plántulas son plantas jóvenes cultivadas a partir de semillas de marihuana. Se encuentran en la fase más vulnerable en la que puede encontrarse una planta, ya que son extremadamente tiernas, no están completamente desarrolladas y no pueden resistir los fenómenos naturales normales, como el viento o incluso una brisa fuerte, debido a la falta de un sistema radicular.
Además, debido a su ternura, las plantas atraen todo tipo de plagas y enfermedades que ven en ellas un botín fácil para alimentarse o destruirlas. No obstante, el agricultor puede tomar algunas medidas para garantizar que las plántulas estén debidamente protegidas y tengan libertad para crecer hasta alcanzar su pleno potencial.
Si quieres saber cómo superar la fase de plántula de marihuana, sigue leyendo.
Problemas recurrentes en la fase de semillero y cómo evitarlos
El conocimiento de los problemas que aquejan a las plántulas de marihuana es vital, ya que sólo cuando se conoce el problema se pueden ofrecer soluciones. A continuación se enumeran algunos de los problemas a los que se enfrentan las plántulas de marihuana.
Riego excesivo
El riego excesivo de la plántula provoca ahogamiento, ya que se restringe el suministro de oxígeno de la planta. La mayoría de los cultivadores no se dan cuenta de lo fácil que es regar en exceso un plantón que se ha plantado en un recipiente grande. Para contrarrestar este problema, se recomienda que el cultivador plante los plantones en recipientes más pequeños para que el nivel de agua sea más fácil de determinar. Algunos signos de exceso de riego son los siguientes;
- Hojas rizadas hacia abajo
- Plantas caídas
- Caída de hojas
- Puntas de las hojas amarillas
- Retraso del crecimiento de las plantas
Como las plántulas absorben menos agua que las plantas adultas, cuando el cultivador satura el suelo con agua, ésta tarda más en evaporarse.
Una medida de precaución para evitar el riego excesivo es que el cultivador riegue una pequeña zona en la base de la plántula y espere hasta que la tierra absorba el agua a una profundidad de unos dos centímetros antes de aplicar más agua.
A veces, el riego excesivo se debe a la falta de un sistema de drenaje adecuado y eficaz. El cultivador debe asegurarse de que la tierra elegida drena con facilidad y de que hay agujeros de drenaje adecuados. Cuando existe un sistema de drenaje eficaz, es más fácil evitar el riego excesivo.
Otro método consiste en añadir perlita a la tierra, que aumenta la disponibilidad de oxígeno y favorece el drenaje. Con estas medidas, el cultivador puede preocuparse menos por el riego excesivo cuando las plántulas empiezan a madurar.
Bajo riego
En las plantas de semillero el riego insuficiente es tan peligroso como el riego excesivo. Es necesario que las plántulas de marihuana reciban diariamente la cantidad de agua suficiente -ni más ni menos- para su correcto crecimiento y desarrollo. Esto se debe a que las plantas pierden diariamente cierta cantidad del agua empleada en regarlas en un proceso conocido como transpiración.
La transpiración es un proceso respiratorio para las plantas. Sin embargo, aunque el agua es necesaria para la salud y el bienestar de las plantas, sólo se necesita en pequeñas cantidades para el metabolismo y el crecimiento. Para ello, el exceso de agua se deja escapar por evaporación a través de las hojas, los tallos y las flores. La evaporación a través de las hojas se lleva a cabo a través de los estomas, que también pueden actuar como receptáculo de agua cuando están abiertos.
Identificar el riego insuficiente puede resultar difícil, ya que algunos de sus signos son similares a los del riego excesivo. No obstante, el cultivador debe estar atento a estas señales;
- Caída de las hojas
- Plantas aparentemente sin vida
- Hojas finas y empapadas
- Hojas amarillas
- Suelo extremadamente seco
Cuando el cultivador tenga problemas para diferenciar entre los signos de riego excesivo y de riego insuficiente, deberá vigilar las plantas, ya que suelen estar más frescas tras el riego si el problema es el riego insuficiente.
Estar atento a los signos de exceso o falta de riego es aún más importante en las variedades autoflorecientes, ya que se estresan más fácilmente y su rendimiento se ve afectado con facilidad.
Aunque no hay un calendario específico al que atenerse para el riego de las plántulas, el cultivador debe esforzarse por controlar el aspecto y los niveles de humedad de las plántulas y del suelo con tanta frecuencia como cada mañana.
Defectos nutricionales
Los defectos en los nutrientes son uno de los principales problemas de los plantones de marihuana. Estos problemas van desde la disponibilidad excesiva de algunos nutrientes, la falta de algunos de los nutrientes, y la mezcla o el uso de los tipos equivocados de nutrientes. Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de tener los conocimientos y la experiencia necesarios para reconocer los nutrientes que necesitan las plántulas y en qué cantidad, ya que dichos conocimientos son necesarios para una protección adecuada de las plántulas.
Cuando las plántulas o incluso las plantas maduras no reciben los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo adecuados, las plantas pueden sufrir un shock que les impida alcanzar su máximo potencial. Algunos de los síntomas de los defectos de nutrientes son los siguientes;
- Amarilleamiento de las hojas
- Manchas marrones o quemaduras en las puntas de las hojas
- Curvatura de las hojas
- Crecimiento atrofiado de las plantas
- Garras de las hojas
Como advertencia, cabe señalar que el defecto de nitrógeno es una deficiencia de nutrientes frecuente en la marihuana debido a su importancia a lo largo del ciclo de vida de la planta, independientemente de la variedad que se cultive.
Toxicidad de los nutrientes
La toxicidad de los nutrientes que se produce como resultado de un exceso de un determinado tipo de nutriente en el suelo se hace evidente en la planta a través de los siguientes signos:
- Hojas de color verde más intenso en la planta
- Hojas amarillentas
- Hojas rizadas hacia abajo
- Ramas y tallos violáceos
- Hojas que mueren lentamente
Cuando se utiliza un nutriente incorrecto, los síntomas de toxicidad por nutrientes también se hacen patentes y pueden causar problemas en las plántulas de cannabis. Cuando aún son plántulas, se recomienda que el cultivador utilice menos nutrientes para satisfacer únicamente las necesidades de las plantas, a fin de no sobrepasar la cantidad necesaria y provocar toxicidad por nutrientes.
Si el cultivador observa los signos de toxicidad de los nutrientes, puede eliminar el exceso de nutrientes del suelo, tras lo cual las plantas se adaptarán a los nutrientes disponibles y prosperarán.
Calor excesivo
Aunque las plantas de marihuana necesitan calor, el calor excesivo es perjudicial para la salud y el bienestar de las plántulas. Para que las plántulas crezcan adecuadamente y florezcan, la temperatura recomendada debe mantenerse entre 70 y 77 °F. Una vez que la temperatura supera este límite, se produce un choque térmico que hace que las hojas de la planta parezcan botes o tacos. Las plantas tampoco deben colocarse demasiado cerca de las luces para evitar quemaduras.
Problemas de iluminación
Es sabido que las plantas necesitan luz para su crecimiento y desarrollo, sin la cual no alcanzarán todo su potencial de crecimiento porque no pueden realizar la fotosíntesis. Sin embargo, el exceso de luz, como el exceso de cualquier otro nutriente, es perjudicial, ya que las plantas también necesitan la fase oscura para desarrollarse correctamente. Cuando hay demasiada o muy poca luz, los siguientes signos pueden hacerse evidentes;
- Hojas quemadas
- Grandes lagunas dentro de los nodos
- Plantas insalubres
A diferencia de los problemas nutricionales, es bastante fácil corregir los problemas causados por la luz. Si el problema se debe a que la luz está demasiado cerca de la planta, puede alejarse de ella para favorecer su crecimiento y desarrollo. Si la luz está demasiado lejos, se puede ajustar más cerca de las plantas para que éstas puedan aprovechar al máximo la luz.
Crear el entorno perfecto para reducir los problemas de las plántulas de cannabis
Las plántulas, al ser plantas bebé, necesitan mucha protección y cuidados para crecer adecuadamente y alcanzar el máximo potencial de crecimiento y rendimiento, así como para evitar defectos y problemas de crecimiento. La mayoría de las variedades de marihuana tienen fases de plántula que duran entre 2 y 3 semanas.
Durante este tiempo, el cultivador debe observar con frecuencia las condiciones en las que crecen las plantas para asegurarse de que no hay signos aparentes de problemas de crecimiento. Esto suele ser fácil, ya que lo único que necesitan las plántulas es un equilibrio adecuado entre luz, calor y humedad.
Para obtener los mejores resultados y un seguimiento adecuado, las plántulas se germinan en interior. Cuando esto no sea posible, el cultivador debería considerar el uso de clones, ya que suelen ser más resistentes a plagas y enfermedades.
Conclusión
El esfuerzo invertido en el cuidado de las plántulas siempre merece la pena y se amortiza con una cosecha abundante. Si no se cuidan, el cultivador corre el riesgo de perder la inversión realizada en las semillas.
Los cuidados aportados en la fase de plántula sientan las bases adecuadas para la planta durante las fases vegetativa y de floración, ya que en cuanto la planta empieza a crecer rápidamente, el cultivador se sentirá satisfecho del esfuerzo realizado en el cuidado de las plántulas en la fase de plántula, ya que las plantas empiezan a crecer más fuertes y grandes, mientras que serán enfermizas si no se les ha prestado atención.
Controlar las plántulas a diario puede ser la diferencia entre un montón de defectos y plantas sanas. Esperamos que nuestro artículo haya podido cubrir cómo tratar los problemas de las plántulas de cannabis.
