¿Tienes poco espacio y te preguntas cómo aprovecharlo para cultivar cannabis? Si es así, aquí tienes la solución. Con el microcultivo, puedes cultivar cannabis en un espacio reducido y obtener excelentes cosechas.
Muchas personas se han pasado al cultivo de cannabis a pequeña escala en interiores. La mayoría se sentía frustrada con la calidad de la marihuana que obtenían, mientras que otras preferían no tratar directamente con los vendedores. Por eso, optaron por el microcultivo de cannabis. Todo esto ha sido posible gracias a las nuevas y mejoradas variedades de cannabis y a los avances en el conocimiento de la planta en general.
Aquí tienes una guía con todo lo que necesitas saber sobre el microcultivo de cannabis y cómo lograrlo con éxito. Pero primero, definamos qué es el microcultivo de cannabis.
¿Qué es el microcultivo de marihuana?
El microcultivo de cannabis consiste en adaptar el cultivo de marihuana a una escala reducida para que quepa en un espacio pequeño, manteniendo la misma calidad. El microcultivo ofrece los mismos resultados de excelente sabor, aroma y potencia que el cannabis cultivado de forma convencional. Sin embargo, se trata de una forma de cultivo en interiores, cuya característica distintiva es el espacio limitado.
Cabe destacar que el microcultivo de cannabis tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas se incluyen:
- Ideal para principiantes que quieran probar
- Requiere poco espacio
- Fácil y manejable
- Menos riesgo y más económico en comparación con la escala grande.
Conoce los fundamentos del microcultivo de marihuana.
El espacio mínimo recomendado para el microcultivo es de aproximadamente 35 x 35 x 75 cm para obtener marihuana de mejor calidad. El microcultivo se puede realizar en armarios pequeños, cajas y cajas de ordenador, siempre que se den todas las condiciones necesarias.
Puedes usar luces de 30 W y un área bien ventilada durante toda la fase de crecimiento. Se espera una cosecha de entre 30 y 50 g. Sin embargo, esto también dependerá de la variedad (como la Northern Lights, de predominancia índica, que no crece demasiado), el sustrato adecuado, las luces de cultivo y la frecuencia de riego.
Cómo cultivar una pequeña planta de marihuana
Preparativos para el microcultivo de marihuana:
1. Utilizar el suelo adecuado
Utilizar un suelo adecuado y un buen sistema de drenaje es fundamental para el buen desarrollo de la planta. Las plantas de cannabis requieren un suelo con los nutrientes necesarios para absorberlos y transportarlos a otras partes de la planta. Debido a la falta de espacio, tendrás que usar menos tierra para promover un crecimiento uniforme y evitar que algunas plantas crezcan más que otras.
Las plantas necesitan agua y nutrientes para crecer bien. Dado que el espacio es reducido, conviene abonarlas regularmente con suficientes nutrientes.
2. Elige la mejor cepa
Debido al espacio limitado del que dispones, elegir la variedad adecuada será crucial para evitar problemas con la planta durante las últimas fases de su crecimiento. Variedades como Amnesia Haze, Royal Dwarf, Easy Bud y Northern Lights, de predominancia índica, son las mejores, ya que no crecen demasiado. Además, son autoflorecientes y florecen muy rápido; por lo tanto, no requieren ningún tipo de inducción y tardan menos tiempo.
La variedad Saliva crece más alta que la Indica; sin embargo, la Indica es la más popular. Por otro lado, las variedades autoflorecientes siempre se mantienen pequeñas independientemente de las condiciones y no dependen de la luz; por lo tanto, tienen un tiempo de maduración corto.
3. Luces
La luz es esencial para la planta, ya que le permite producir el pigmento verde (clorofila) y realizar la fotosíntesis. La luz necesaria no debe ser de alta intensidad, sino controlada y adecuada para la planta.
Se recomiendan las luces LED para el microcultivo, ya que proporcionan 15 W, una potencia adecuada sin generar calor. La cantidad de luz variará según la fase de crecimiento, por ejemplo, entre el 25 % y el 50 % durante la fase vegetativa y entre el 50 % y el 75 % durante la floración.
Las luces deben instalarse por encima de las plantas o en el lateral de la copa para una mejor penetración.
4. Ventilación
La habitación debe estar bien ventilada para permitir el libre intercambio de aire para las plantas. Puedes usar un pequeño extractor de aire para sacar el aire de las plantas y así facilitar la circulación del aire. Esta circulación proporcionará a las plantas suficiente CO2 para la fotosíntesis y otros procesos.
Cultiva tus plantas
1. Germinación y siembra
Una vez preparada la habitación, es hora de plantar tus plantas de cannabis. Lo ideal es usar semillas de las mejores variedades. La germinación se puede realizar en agua, con papel absorbente o directamente en la tierra. Mantén una temperatura cálida óptima, ya que la germinación tarda entre 2 y 4 días. Trasplanta las plántulas germinadas.
2. Aprende a regar tus plantas en crecimiento
El riego de plantas de cannabis en microcultivo siempre es complicado debido a la limitación de espacio. Es recomendable dejar espacio alrededor de la base de las plantas para facilitar el riego. Las salpicaduras de agua en los cogollos y las hojas favorecen la proliferación de bacterias y hongos. La mejor manera de regar es desde abajo, lo que permite que las plantas absorban toda el agua.
Debes mantener tu planta con un nivel de hidratación equilibrado para evitar la falta de agua, que provoca que la planta se marchite por sed, o el exceso de agua, que causa que las hojas se caigan y se pongan amarillas.
Entrena tu planta para que se mantenga pequeña para el microcultivo
Debido al espacio limitado, deberá guiar el crecimiento de sus plantas. La guía le permitirá aumentar la producción, evitar el riesgo de bacterias y mejorar la salud de la planta. Algunas de las técnicas recomendadas para la guía incluyen:
1. Entrenamiento de bajo estrés (LST)
Esta técnica es fácil de realizar, ya que consiste en atar las ramas para evitar que se extiendan demasiado verticalmente. Es un método ideal para conseguir plantas frondosas con una copa uniforme. El objetivo principal del LST es crear espacio y asegurar una penetración uniforme de la luz en las plantas, lo que se traduce en mayores cosechas.
2. Adorno
La poda apical consiste en cortar las puntas de la planta de cannabis para estimular su crecimiento a lo ancho. Esto permite que la planta no crezca en altura, sino que mantenga una estatura controlada con ramas más densas y tupidas. La poda apical se realiza principalmente durante la fase vegetativa, no durante la floración.
3. La pantalla verde (scrog)
El método SCROG busca que las ramas inferiores crezcan hacia arriba y las superiores hacia abajo, formando un plano uniforme. Al reposicionar las ramas y extenderlas ampliamente, se crea una copa plana donde las plantas pueden sujetarse con alambre. Durante la floración, es fácil monitorear los cogollos y proporcionar la máxima iluminación. El SCROG también favorece una mejor exposición a la luz, una mejor aireación y el aprovechamiento del espacio.
Conclusión
El microcultivo de cannabis se puede realizar en cualquier espacio; sin embargo, proporcionar las condiciones necesarias será crucial para el éxito. El microcultivo de cannabis puede ser un pasatiempo, ya que no requiere mucha inversión ni práctica. Puedes practicar y obtener la calidad deseada.
